Lo primero que vi me resultó raro, el portal abierto a las doce de la noche, subí corriendo las escaleras y llegué a la puerta de mi casa, saqué las llaves e intenté meter una en la cerradura, no cupo... Claro, mis padres habían cambiado la cerradura, en realidad no se porqué si los ladrones se habían metido por la ventana.
Cuando estaba a punto de bajar las escaleras escuché unas risas masculinas muy sospechosas a la vez de aterradoras... Subí las escaleras al segundo piso y me quedé en el rellano agazapada, los hombres llegaron al primer piso, se pararon. Me asomé con cuidado y vi que intentaban abrir la puerta de mi casa, sin éxito se fueron despotricando. Saqué el teléfono para llamar a la policía, cuando vi su cara justo en frente de la mía, me cogió del tobillo y me arrastró escaleras abajo.
Atorres.
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