Siempre has carecido de eso que te diferenciase del resto, has tomado las mismas malas decisiones que los demás sin pensar por ti, sin tus propias ideas. Te has dejado guiar por lo que querían los demás de ti en vez de lo que querías tú.
Haces algo que puede estar bien para un futuro pero sabes que lo odias, lo haces porque a alguien en su día le encantó y pensaste "puede estar bien" pero sabes que para tí no está bien, porque no es lo que te gusta.
Nunca tuviste tu seña de identidad, te escondiste en esos que sí la tenían haciéndoles tuyos, teniendo su exclusividad, la envidia te ha llevado a odiarles, después de todo lo que han soportado de ti y tu de ellos ahora les das la patada, por orgullo. Les has utilizado para nada, has sabido en que momento dejarles, solo para no sentirte a parte, para no admitir que no tienes "eso". Seamos sinceros tienes la misma personalidad que una patata frita.
Y ahora finjes, como siempre has hecho, ocultas cómo eres de verdad, un ser infantil, caprichoso, dubitativo, retorcido y falso. Sobretodo falso, creías que era para siempre, y no. Pero nunca aprenderás.
Nunca aprenderás que nada es para siempre, nunca aprenderás que los "te quieros" no duelen, nuncaaprenderás que lo que vale es tu opinión, nunca aprenderás que lo que les gusta a otros no tiene por qué obligatoriamente gustarte a ti, nunca aprenderás que esas personas a las que dejaste tiradas y usadas te querían, nunca aprenderás lo que de verdad significa cariño.
Pero de eso no te culpo, nadie te enseñó lo que verdaderamente es el amor, te enseñaron a hacer regalos o a camuflar el amor en regalos, pero eso es cariño vacío... No vale para nada.
ATorres.