lunes, 26 de enero de 2015

Mi afán colaborativo...

Hola amigos :D es lunes. Lunes con L de "Los lunes no molan un mojón..."

¡¡¡PERO NO PASA NADA!!! Debe ser que desde me dieron esta especie de "vacaciones" universitarias todo me está saliendo mal. Todo. Todo. Todo. Todo.

Os lo voy a contar...

Estoy harta de publicar mis desgracias pero en cierto modo es algo muy gracioso JAH! Pues a ver... Hace una semana mi madre se acordó que en nada de tiempo es el aniversario de mis abuelos, ya veis que cabeza tiene. A esto que llama a mi tía, que tampoco tenía ni idea ¡¡ni idea digo!! de que era el aniversario de sus padres... (Vaya par... T_T).

Pues en mi afán colaborativo (¿se dice así?) ¡¡PUES EN MI AFÁN COLABORATIVO!! Propuse que podía hacer un vídeo con fotos y tal, fotos de la boda, de cuando eran pequeñas mi tía y mi madre, de cuando fueron creciendo etc... Bueno ya sabéis de lo que hablo.

Ahora bien, la cosa cambia cuando no hay fotografías, no, hay ¡¡DIAPOSITIVAS!! Espero que sepáis lo que es, o sino mirad, son fotografías de celuloide del tamaño de un negativo y está enmarcada en un marquito de plástico o cartón las más antiguas. Mi abuelo tiene alrededor de 5000 o más.

Claro, todo esto no lo saben ni mi abuelo ni mi abuela, y aprovechando que habían salido pues mi madre y yo entramos en casa de mis abuelos y les cogimos todas las diapositivas ¡¡¡TODAS!!! En resumen, mi tarde del sábado se basó en poner una sábana en la pared y con el proyector ir una a una y seleccionando las que nos gustaban, al principio nos cortamos un poco y no cogimos muchas, pero una amiga de mi madre dijo que tenía un escáner que digitalizaba las diapositivas y nos liamos a coger porque claro... ¡¡¡ITS FREE!!!

Ayer, después de tenerlo todo seleccionado, distribuido por edades y tal, llama la amiga de mi madre y nos dice que vendieron el escáner...

A mi me entró la risa. Luego lloré bastante...

¿Qué íbamos a hacer? Buscamos por Internet que nos vendieran un escáner pero claro, los más baratos no bajaban de cincuenta euros (que no es mucho pero a saber qué calidad...), busqué DIYs, busqué ideas, busqué tiendas y me desesperé aún más. Esta mañana, mi madre y yo nos hemos recorrido todas las tiendas de fotografía que hay en el barrio, con nuestras 154 diapositivas para digitalizar.

Había dos problemas el primero el tiempo, que tardarían alrededor de cinco días, y el segundo el precio, no bajaba de 150 euros digitalizar 154 diapositivas...

Cuando hemos llegado a casa, hartas de pedir precios, de devanarnos los sesos con la mierda de regalo, mi madre ha decidido que comprásemos un escáner. Pero antes de que lo hiciera me he dado cuenta de que con mi cámara y un macro (que lo tengo también) se pueden "digitalizar" las diapositivas, pones la diapositiva en la ventana, te acercas todo lo que puedes, siempre con el macro puesto, seleccionas la opción de primer plano y sacas la foto lo más enfocado posible. Resultado ¡fantástico! Y no me he tenido que gastar dinero en ningún aparato...

He respirado, aunque me espera una tarde de hacer fotos... Espero que les guste...

ATorres.

domingo, 25 de enero de 2015

Borrón de Tinta.

Buenas noches de domingo... Mañana es lunes por si alguien no se ha dado cuenta. Además va a hacer mucho frío y viento...

Como no sabía de qué escribir os voy a hablar del último libro que me he leído. Se llama Tinta y su autora es Amanda Sun. 

Es argumento es muy simple, una chica cuya madre ha muerto se muda a Japón con su tía porque sus abuelos no consiguen la custodia de la chica. En Japón conoce a un chico que cuando está cerca de él, la tinta intenta atacarla... Sí, la tinta. Y bueno todo se vuelve en contra de ellos y ella se tiene que plantear el ir a Canadá con sus abuelos a quienes les han concedido la custodia o quedarse en Japón...

La chica es una adolescente de dieciséis años con una personalidad un tanto difusa, no se sabe en ningún momento si es una rebelde, si es una "buena chica", también nos deja entrever que no la aceptan muy bien por ser americana, es un poco extraño. Al igual que la personalidad del chico, yo diría que es bipolar y me quito de descripciones insustanciales. 

Bien, el conflicto del libro no se sabe dónde empieza, como tampoco se vislumbra un desenlace claro. Es un libro totalmente previsible, por las páginas anteriores se intuye de una manera muy clara cómo va a actuar el personaje femenino o qué va a ocurrir en el libro. 

La manera en la que transcurre el tiempo es muy irregular, de pronto han pasado unos días y sin darte cuenta pasan meses, cosa que tienes que imaginarte porque en ningún momento pone algo así como "Tres meses después..." o yo que se alguna pista que nos diga en qué mes está, qué hora es... El tiempo se lo pasa un poco por las narices la autora. 

Los pensamientos de la chica creo que son una serie de copia/pega de los anteriores porque siempre piensa lo mismo, además se basan en una sarta de tonterías que no tienen sentido alguno. 

De vez en cuando hay alguna escena de tensión así como de repente, que no te la esperas, pero se pasa tan rápido que no te da tiempo de pensar eso de "¿qué va a pasar?".

Los diálogos son absurdos, es como si todo el rato se estuviesen diciendo lo mismo pero con diferentes palabras. 

El desarrollo del libro al principio es muy lento, yo diría que demasiado, y curiosamente al pasar de la mitad más o menos todo empieza a ir muy rápido, tanto que ni te das cuenta de lo que pasa porque las descripciones las deja de lado, igual que la psicología de los personajes. 

Deja mucho a la imaginación esta autora. 

En conclusión, es un libro que no me ha gustado un pelo. No me gusta hablar de las cosas mal, pero es que como no tenía inspiración pues he hecho una crítica constructiva de este libro que sirve más como sujeta puertas. 

ATorres.  

jueves, 22 de enero de 2015

Que paciencia...

 Buenas noches...

Buenas espero que sean para vosotros, porque hoy estoy harta del día. Que está muy mal decirlo porque hay cosas peores pero es que mi paciencia ha llegado a un punto sin retorno y he perdido los nervios. 

Os  explico la situación, hace alrededor de tres años que mis padres me regalaron un PC de mesa, porque además lo necesitaba para estudiar, hacer trabajos, montajes, editar fotos, videos... Pues yo creo que de tanto programa que de repente un día se bloqueó y mi pantalla se quedó azul y con unas letras muy blancas que hablaban de nosequé que error, pues pasé del tema. Apagué el ordenador, lo encendí (como pude) y seguí en lo que estaba haciendo. 

Pasó mucho tiempo sin que volviese a aparecer esa pantalla de error en la pantalla, hasta que empezó a aparecer de manera más asidua. Hasta que me planteé que tenía que eliminar contenido y programas. Me era completamente imposible desinstalar algún programa sin que me saliese esa pantalla o se me bloquease el ordenador, mi desesperación empezó a aumentar y no había manera de hacer que mi PC funcionase como tiempo atrás. 

Lo dejé por imposible. La verdad es yo no tengo muy buena suerte con ordenadores, impresoras, móviles, por eso me he dado cuenta de que estoy gafada con la tecnología. 

Como he dicho antes lo dejé por imposible hasta hace un par de meses, que me planteé formatearlo y no hacer copia de seguridad, arriesgado ¿eh? LA verdad es que en este ordenador no tenía nada importante, algún que otro proyecto, pero sin importancia. El caso es que me eché para atrás. 

Y hoy he vuelto a casa y me he sentado en frente de él y lo he formateado. He desordenado toda mi habitación buscando el disco de Windows, que me parece tremendo que para borrarlo todo necesites el disco porque sino no hay manera (Windows Vista). Meto el disco y voy siguiendo una a una las indicaciones que me piden, lo formateo (Como me ponía) e instalo de nuevo el sistema operativo. El ordenador se reinicia una tres veces para terminar la instalación y por fin lo puedo utilizar. 

De un momento a otro me pongo tan feliz, el ordenador va rápido como nunca, pero no hay internet. Bueno no hay problema para eso ¿no? Metes la clave y ok, pero cual es mi sorpresa cuando la pantalla se vuelve a poner azul con las letras blancas... ¿AHORA QUE? 

Me como la cabeza buscando cómo narices puedo solucionar el tema, he encontrado de todo, desde que si tengo que limpiar los componentes hasta que tengo que pulsar que si F8 que si Fnosecuantos... He desmontado la CPU entera y la he limpiado pieza por pieza, lo he montado exactamente igual, y lo he conectado, nada a los cinco minutos de tener el ordenador encendido se vuelve a poner la pantalla azul y las ocho de la tarde me he hartado... 

Si alguien que sepa de ordenadores lee esto, por favor que me de una solución porque no se qué más hacer...

Estoy sin paciencia, sin ánimos y con unas ganas de tirar el trasto por la ventana... Uff... 

Definitivamente estoy gafada y a lo largo del día de hoy, mi ordenador se ha reiniciado solo alrededor de 20 veces cada una con su respectiva pantalla azul...

ATorres.

martes, 20 de enero de 2015

Buenas expectativas...

El otro día volviendo a casa iba hablando con mis amigos de esas citas fallidas.

Creo que todos hemos tenido ese tipo de citas en las que pones todas tus buenas expectativas, toda tu buena voluntad y resultan ser un EPIC FAIL. 

Pues bien... Todo comienza en el momento en el que ves a esa persona como algo más, es decir como alguien que podría pasar de la FRIEND ZONE, de quien te enamorar perdidamente, o mejor dicho, te encaprichas. Cada vez que lo ves es como si te derritiese a cada paso que da, o sus ojos... Lo mejor empieza cuando ves que esa persona tiene esas mismas reacciones hacia ti. 

¡¡Y un día te lo dice!!

Y tú con toda la ilusión del mundo te vas esa noche en la cama, y tu lista de expectativas llega hasta Marte y vuelve. Y cuando vuelves a verlo todo es maravilloso, tonteáis, os reís, jugueteáis. Es decir pasáis ese muro de la amistad y vais a una velocidad vertiginosa hacia una relación que para ti se plantea de mejor manera posible, tú ya tienes hasta los nombres de los hijos que vais a tener. Es decir te vuelve majara. 

Un día te dice que podríais quedar, ¿por qué no? Vais a veros fuera de vuestro hábitat natural, vais a estar solos, sin incordios, sin amigos pesados, sin compañeros toca pelotas, es como cuando habláis por teléfono pero os vais a tener uno en frente del otro. 

Llega el día. Te arreglas, vas lo más arreglado posible. Llegas a donde habéis quedado, que suele ser restaurante, centro comercial, cine, calle bonita y grande, parque... Bueno pues ahí esta. Esperándote. Le saludas como le saludas a diario (levantando la mano, "¡hola!", chocando o como mucho le das dos besos) pero nada de saludo fuera de lo común. La vergüenza se apodera de tu cuerpo y tu cita empieza a ir de cabeza. 

Pero le das una segunda oportunidad y abrazas (con un toque amistoso) a tu cita. Nada. No pasa nada. Tus expectativas poco a poco se disipan y tu lista cada vez es más corta. Pero le das otra oportunidad, y dais un paseo pero no sabes de qué hablar, se te acaban los temas de los que habláis siempre, y tu cita solo se limita a responder con monosílabos "sí", "bah", como mucho dice "bueno...", "ya ves..." tu intentas salvar la situación y dices algo como "Tenía ganas de verte" pero te responde con un "Y yo...Jaja" 

Eso no tiene salvación, solo te queda adelantar acontecimientos, os sentáis y tu que estás hasta arriba de entusiasmo porque no quieres que tu cita se vaya a la mismísima mierda te lanzas a besarlo. 

Lo haces como lo haces siempre, lo mejor que puedes, pero tu cita no siente lo mismo y se queda sin hacer nada. 

No hay quien lo arregle. 

Vuelves a casa con tu alma por el suelo, y tu lista vacía, tu orgullo va detrás de tu alma.

Te tiras en la cama pensando "¡¡¡VAYA MIERDA!!!" y te duermes.

Y al final todo queda como una graciosa anécdota que le cuentas a tus amigos volviendo a casa en el metro, os reís todos juntos y en ese momento piensas "¿En qué estaría pensando?" 

ATorres. 

Estoy inspirada...

Estoy harta, más que harta, pero mucho más que harta de ser una "asesina" o una "carnívora sin sentimientos". Estoy más que harta de las fotos de páginas de Facebook en contra del maltrato animal (no quiero decir con esto que estoy a favor de ello... solo de las páginas) . Estoy muy harta de los anti-taurinos y sobretodo de todos esos vegetarianos que están viendo cómo te comes un sanwich mixto y te dicen "¿Sabes lo que ha sufrido el animal para que tú te comas eso?". 

¿Es necesario que intentéis concienciar a la gente de que lo que hacemos está mal? ¿Es necesario que nos insultéis y nos llaméis de todo? ¿Es necesario? 

Y por no hablar de los anti-taurinos... Está muy bien que os manifestéis, pero llega un punto en el que la manifestación pasa a mayores y os volvéis igual de salvajes que a los que criticáis. Es muy triste que para que os hagan caso tengáis que recurrir a ese tipo de comportamientos, pero sigo pensando que es innecesario. No voy a ser como los que dicen "pues si estáis en contra no los veáis" pero no creo que vuestras maneras sean mejores contra lo que os manisfeais.

Pero creo que funcionáis con eso de "el fin justifica los medios". 

Y lo siento pero no se merecen ningún respeto todos esos que empiezan faltándolo. Y no creo que defender algo lleve implícito vejar a los que defienden otra cosa. 

Tampoco creo que sus ideales estén edificados sobre unos buenos cimientos, ya que sus argumentos se basan en una moral algo ambigua y en el insulto hacia todo aquello que no comparte su manera de pensar. 

Pero bueno...

Siempre he pensado que los extremos están sobre valorados y que es algo que se debe evitar, ya que están llenos de ideales vacíos.

ATorres. 


domingo, 18 de enero de 2015

Regalos... Y regalos.

Hace alrededor de un mes que no publico nada y es que he estado bastante ocupada entre las vacaciones, volver a clase y toda la parafernalia pero ahora tengo unos cuantos días y voy a aprovecharlos publicando un poco.

Como muchos de vosotros habréis intuido, soy universitaria, este curso es mi primer curso de universidad y he tenido la suerte de juntarme con personas realmente exquisitas, no solo en apariencia o en cualidades sino que también lo son como personas. No tengo ningún pero para ninguno de los cuatro.

Aunque... Uff el otro día dijeron algo que no me gustó. Comprarle un presente a mi profesora. En un primer momento no supe como tomármelo, la verdad es que me pareció una buena idea porque esta profesora se ha desvivido por nosotros, se ha tirado horas de tutoría resolviendo todas nuestras dudas (Todas y cada una tomándose su tiempo para que apuntemos), es decir que es una persona excelente además de una buena profesora. Pero después de meditarlo un par de veces tuve una pregunta bastante egoísta ¿y a mi quién me regala cosas por aprobar... o por ir a clase?

Cuando eres pequeño, es normal que tus padres por aprobar o por sacar alguna nota en especial te hagan un regalo, a mi por ejemplo eran películas (adoro el cine). Pero llevo unos años sacándome muy bien los cursos y sin recibir ningún tipo de regalo, creo que mi recompensa es estar ahora en la Universidad. Por lo tanto, mi segundo pensamiento fue que ella ya tenía su sueldo por ser profesora, por pasarse las horas en clase, por tener unas horas pactadas en su contrato de tutorías, su trabajo es dar clase lo mejor posible para que apruebe el mayor número de alumnos posible, entonces ¿yo le tengo que dar un regalo por ello? Mmmm... Es un pensamiento un tanto egoísta. En cursos de primaria, como mucho la ESO, si le podías hacer un regalo a un profesor, porque, simplemente se tiene otro tipo de trato (de ellos hacia ti no, de ti hacia ellos), son como tus segundos padres. Pero en la universidad cambia todo, es como si se formase un gran telón invisible entre tu y el profesor, solo compartís palabras de la asignatura y hay profesores con los que no compartes nada.

Pero idiota de mi, hice otro intento alegando que mi segundo pensamiento era extremadamente egoista y pensé algo así como, ¿es qué no hay otros profesores que también hacen esfuerzos por nosotros? ¿Aunque no nos caigan bien no se merecen un regalo por darnos clase? Voy a traducirlo. A lo largo de nuestra vida hay muchos tipos de profesores. Los que nos tratan muy bien y con los que tenemos una relación buena, que nos preguntan cómo estamos, con los que nos reimos. Otro tipo de profesores son los enrollados, que son los que nos dejan salir antes, los que nos cuentan chistes, los que se tiran lo que dure la clase hablando de su vida. Otro tipo son los que se sientan en su sitio dan la clase y se van. Y el último tipo son los que odian a los alumnos, los que odian que estemos equivocados, los que dan su clase de una manera que no hay quien la pille, incluso insultan a los alumnos, pero que aún así quieren que aprobemos porque es nuestra labor, estudiar y aprobar.

Bien, pues puedo asegurar que este año tengo un profesor de cada tipo. Y estoy segura que cada uno se esfuerza a su manera. Poniendo trabajos para que aprobemos, instándonos a estudiar cada día, corrigiendo nuestros exámenes, dando el temario en tiempo record. Dejándonos clases libres para que podamos estudiar para otros exámenes.

Por lo tanto, establecí mi criterio, si íbamos a hacer un regalo sería a todos los profesores por igual, no para caerles mejor o para que nos aprobasen, sino porque todos se lo merecen por el mero esfuerzo de aguantar a más de cincuenta jóvenes dando la lata en su clase. Pero que quede muy claro que mi segundo pensamiento sigue dominando, lo que pasa es que soy una blanda.

ATorres.