martes, 10 de febrero de 2015

¡¡Hagamos caso a la intuición!!

Hey!! Buenas noches, Que ganas tengo de que sea mañana... La verdad es que no se por qué pero es que me pican mucho los pies.

Sí, hoy no tiene sentido nada de lo que escriba más que nada porque se me han paralizado todas las neuronas... ¿Por qué? Pues porque a lo largo del día he oído tantas tonterías que han acabado por decir "mira, mañana hablamos bonita..." y se han dormido...

Y os quería hablar de esas personas que desde el primer momento que se cruzan en tu vida y va a ser más o menos duradera vuestra relación, por diferentes factores, ya sea porque es un amigo de amigo, un compañero de clase, del trabajo, un vecino pesado... Sea quien sea cuando entra en tu vida no lo hace por la puerta grande y desde el primer momento hay algo que no te gusta, esa sensación de desconfianza.

Pero claro, les debes un respeto porque en ningún momento ellos te han hecho nada malo a ti, solo que tú estás un poco paranoico y no vas a apartarte de esa persona por una tonta sensación. Pues ¡no ignoréis esas sensaciones! Porque no hay nada más fiable que nuestra intuición, por lo menos en mi, últimamente me ha pasado mucho...

El caso es que le das un voto de confianza, y lo que se convierte en una relación algo distante pues poco a poco se va estrechando y empezáis a haceros amigos, os prestáis cosas, os ayudáis, es decir ya tenéis una amistad sobre unos cimientos de cartón, tu, como eres una persona que da segundas oportunidades pues te muestras transparente con la otra persona. Y cierto día esa persona te pide un favor que para ti es imposible hacérselo, vamos a poner un ejemplo "déjame el bolígrafo", "no, es que lo necesito para escribir" es un ejemplo muy pobre pero es para situaros de que este tipo de personas cuando todo son "SI", contigo son maravillosos, en cuanto dices "NO" esa persona que era tu amigo, se vuelve contra tí demostrándolo de la manera más rastrera posible, progresivamente se aleja de ti. Pero como tu ya sospechabas en cierto modo, pues no te supone una pérdida significativa... (En este tipo de relaciones "Yo te doy y tú te lo quedas...").

Bueno, pues pasa el tiempo y vuestra relación es tan gélida que ya ni os saludáis, pero tienes que seguir soportando su presencia, que se vuelve tan insoportable como comerte doscientos limones con menta. Encima esa persona, "dolida" porque un día le dijiste que no le dejabas el bolígrafo, empieza a utilizar esas miradas de superioridad, ya sabéis, las de por encima del hombro, y un día se atreve con una pullita. La primera, haces como si no te importase, aunque en tu interior la rabia está latente. La segunda vez ocurre lo mismo. Pero como se suele decir "A la tercera va la vencida" y en una de sus frases maquilladas, en una de sus indirectas muy directas (hacia ti), tú te atreves a responder algo que llevas pensando semanas, un kamehameha de ironía, odio, rabia e ingenio, a lo que esta persona responde con una mirada de desdén y se calla.

Pero no has ganado, con este tipo de personas nunca se va a ganar, así que yo aconsejo hacer caso a la intuición, alejarse de las personas que desde un primer momento nos den mala espina, porque sino nunca nos vamos a poder deshacer de ellas de la manera que esperamos (porque creo que tirar a una persona por la ventana está condenado...). Ale a ser felices y a juntarse con buena gente.

ATorres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario