domingo, 16 de noviembre de 2014

Porque hay relaciones imposibles...

Y sí lo he dejado, aunque me encantase. Aunque me volviese loca cada vez que lo hacía, para mi era como una sensación de vértigo, sientes que te mareas, que te vas a caer, es tu mejor y tu peor momento y cuando acaba es como un somnífero, un calmante, te sientes feliz de lo que has hecho. Lo he dejado, he dejado lo que más amaba ¿Por qué? Porque hay relaciones imposibles, porque a veces esa persona que parecía entrañable, adorable, buena en cuanto coge un poco de confianza contigo se vuelve tu peor enemigo. Porque para esa persona siempre va a haber otras más importantes ,aunque tu esfuerces por ser la mejor. Porque siempre va a tener preferencias y no va a dar las mismas oportunidades a otros, aunque también las merezcan. He dejado lo que más amo porque odio las preferencias, odio el "me cae mejor que..." y no me gusta la falsedad, las sonrisas complacientes y la falsa modestia.
Lo adoraba, adoraba formar parte de algo, tener objetivos y cumplirlos con creces sin fallar a nadie, vale que tardaba un poco en cumplirlos pero lo hacía en el momento justo, brillaba el tiempo que me dejaba hacerlo y luego me apagaba volviendo al sitio de donde había salido "un momento de gloria", que llegaba y se iba, dos segundos, mientras otros tenían horas... ¿Por qué no les dejaba brillar lo mismo a todos? ¿Por qué se propuso dejarme fuera? Aguanté más, porque confiaba en que viera que yo podía dar mucho más, sin embargo nuestra relación se distanció, tanto que dejó de importarme cómo lo hacía, si iba o no, si me subía o no. Entré amándolo y salí con una sensación de odio, porque me había hecho odiarlo y se que no es así, no es algo que se deba odiar... Por eso vi que no era mi lugar y en un segundo decidí que iba a dejarlo, en el fondo el subirse a un escenario es fantástico pero si el proceso para hacerlo es una mierda, no vale para nada esa falsa satisfacción. 
No podemos dejar que algo que amamos se vuelva amargo por algunas personas, y más si esas personas están al mando. Es mejor dejarlo que odiarlo, porque el odio es una herida que no cura... 

ATorres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario