lunes, 10 de noviembre de 2014

Como si nada hubiese ocurrido...


¡Bum! ¡Bumbum! ¡Bum! ¡Bumbum! 
Los bajos retumbaban en su cabeza y se apoderaron de ella, pasó de oir música a oir sólamente bumbumbumbum... Como los latidos de su corazón. Cada vez más rápido, cada vez más fuerte. Su baile poco a poco se acomodaba a sus latidos, como pequeños espasmos, como si su cuerpo fuese un cable de alta tensión. 
Tanta energía transformada en una supernova. Tanto veneno junto, tan letal para ella y para todo el que se la acercase, por eso estaba sola en la pista. 
¡BUMBUMBUM! 
Cada vez más alto, la cabeza le palpitaba como si se le hubiese subido el corazón a las sienes. La presión aunmentó y su baile se acentuó, se convirtió en una especie de danza ritual. 
Los que la veían creían que era totalmente normal, que estaba muy borracha o drogada. Pero la realidad era que algo o alguien la hacía bailar así.
Comenzó a arrastrarse por el suelo, a gritar, a llorar riendo, a arañarse la cara. La gente comenzó a asustarse y ella sólo intentaba escapar de algo que la corroía el cuerpo... Que no iba a parar. 
Todo acabó con un gemido desgarrador que la hizo desaparecer. 
Nadie la volvió a ver nunca más. Pero siguieron bailando como si nada hubiese ocurrido. 

ATorres.

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