martes, 20 de enero de 2015

Buenas expectativas...

El otro día volviendo a casa iba hablando con mis amigos de esas citas fallidas.

Creo que todos hemos tenido ese tipo de citas en las que pones todas tus buenas expectativas, toda tu buena voluntad y resultan ser un EPIC FAIL. 

Pues bien... Todo comienza en el momento en el que ves a esa persona como algo más, es decir como alguien que podría pasar de la FRIEND ZONE, de quien te enamorar perdidamente, o mejor dicho, te encaprichas. Cada vez que lo ves es como si te derritiese a cada paso que da, o sus ojos... Lo mejor empieza cuando ves que esa persona tiene esas mismas reacciones hacia ti. 

¡¡Y un día te lo dice!!

Y tú con toda la ilusión del mundo te vas esa noche en la cama, y tu lista de expectativas llega hasta Marte y vuelve. Y cuando vuelves a verlo todo es maravilloso, tonteáis, os reís, jugueteáis. Es decir pasáis ese muro de la amistad y vais a una velocidad vertiginosa hacia una relación que para ti se plantea de mejor manera posible, tú ya tienes hasta los nombres de los hijos que vais a tener. Es decir te vuelve majara. 

Un día te dice que podríais quedar, ¿por qué no? Vais a veros fuera de vuestro hábitat natural, vais a estar solos, sin incordios, sin amigos pesados, sin compañeros toca pelotas, es como cuando habláis por teléfono pero os vais a tener uno en frente del otro. 

Llega el día. Te arreglas, vas lo más arreglado posible. Llegas a donde habéis quedado, que suele ser restaurante, centro comercial, cine, calle bonita y grande, parque... Bueno pues ahí esta. Esperándote. Le saludas como le saludas a diario (levantando la mano, "¡hola!", chocando o como mucho le das dos besos) pero nada de saludo fuera de lo común. La vergüenza se apodera de tu cuerpo y tu cita empieza a ir de cabeza. 

Pero le das una segunda oportunidad y abrazas (con un toque amistoso) a tu cita. Nada. No pasa nada. Tus expectativas poco a poco se disipan y tu lista cada vez es más corta. Pero le das otra oportunidad, y dais un paseo pero no sabes de qué hablar, se te acaban los temas de los que habláis siempre, y tu cita solo se limita a responder con monosílabos "sí", "bah", como mucho dice "bueno...", "ya ves..." tu intentas salvar la situación y dices algo como "Tenía ganas de verte" pero te responde con un "Y yo...Jaja" 

Eso no tiene salvación, solo te queda adelantar acontecimientos, os sentáis y tu que estás hasta arriba de entusiasmo porque no quieres que tu cita se vaya a la mismísima mierda te lanzas a besarlo. 

Lo haces como lo haces siempre, lo mejor que puedes, pero tu cita no siente lo mismo y se queda sin hacer nada. 

No hay quien lo arregle. 

Vuelves a casa con tu alma por el suelo, y tu lista vacía, tu orgullo va detrás de tu alma.

Te tiras en la cama pensando "¡¡¡VAYA MIERDA!!!" y te duermes.

Y al final todo queda como una graciosa anécdota que le cuentas a tus amigos volviendo a casa en el metro, os reís todos juntos y en ese momento piensas "¿En qué estaría pensando?" 

ATorres. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario