Creo que todos hemos tenido ese tipo de citas en las que pones todas tus buenas expectativas, toda tu buena voluntad y resultan ser un EPIC FAIL.
Pues bien... Todo comienza en el momento en el que ves a esa persona como algo más, es decir como alguien que podría pasar de la FRIEND ZONE, de quien te enamorar perdidamente, o mejor dicho, te encaprichas. Cada vez que lo ves es como si te derritiese a cada paso que da, o sus ojos... Lo mejor empieza cuando ves que esa persona tiene esas mismas reacciones hacia ti.
¡¡Y un día te lo dice!!
Y tú con toda la ilusión del mundo te vas esa noche en la cama, y tu lista de expectativas llega hasta Marte y vuelve. Y cuando vuelves a verlo todo es maravilloso, tonteáis, os reís, jugueteáis. Es decir pasáis ese muro de la amistad y vais a una velocidad vertiginosa hacia una relación que para ti se plantea de mejor manera posible, tú ya tienes hasta los nombres de los hijos que vais a tener. Es decir te vuelve majara.
Un día te dice que podríais quedar, ¿por qué no? Vais a veros fuera de vuestro hábitat natural, vais a estar solos, sin incordios, sin amigos pesados, sin compañeros toca pelotas, es como cuando habláis por teléfono pero os vais a tener uno en frente del otro.
Llega el día. Te arreglas, vas lo más arreglado posible. Llegas a donde habéis quedado, que suele ser restaurante, centro comercial, cine, calle bonita y grande, parque... Bueno pues ahí esta. Esperándote. Le saludas como le saludas a diario (levantando la mano, "¡hola!", chocando o como mucho le das dos besos) pero nada de saludo fuera de lo común. La vergüenza se apodera de tu cuerpo y tu cita empieza a ir de cabeza.
Pero le das una segunda oportunidad y abrazas (con un toque amistoso) a tu cita. Nada. No pasa nada. Tus expectativas poco a poco se disipan y tu lista cada vez es más corta. Pero le das otra oportunidad, y dais un paseo pero no sabes de qué hablar, se te acaban los temas de los que habláis siempre, y tu cita solo se limita a responder con monosílabos "sí", "bah", como mucho dice "bueno...", "ya ves..." tu intentas salvar la situación y dices algo como "Tenía ganas de verte" pero te responde con un "Y yo...Jaja"
Eso no tiene salvación, solo te queda adelantar acontecimientos, os sentáis y tu que estás hasta arriba de entusiasmo porque no quieres que tu cita se vaya a la mismísima mierda te lanzas a besarlo.
Lo haces como lo haces siempre, lo mejor que puedes, pero tu cita no siente lo mismo y se queda sin hacer nada.
No hay quien lo arregle.
Vuelves a casa con tu alma por el suelo, y tu lista vacía, tu orgullo va detrás de tu alma.
Te tiras en la cama pensando "¡¡¡VAYA MIERDA!!!" y te duermes.
Y al final todo queda como una graciosa anécdota que le cuentas a tus amigos volviendo a casa en el metro, os reís todos juntos y en ese momento piensas "¿En qué estaría pensando?"
ATorres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario