lunes, 23 de marzo de 2015

Más afán colaborativo e indignación a tope.

He vuelto para contaros una historia bastante graciosa para mi... Encima es lunes y toca la vivencia graciosa jeje, que casualidad.

A ver... ¿cómo empiezo? Yo tengo una casita en un pueblo bastante pequeño, las personas censadas no llegan a los 200 osea ya os podéis imaginar cómo es de pequeño. Pues en verano, antes de las fiestas, un grupo de gente organiza una cosa que se llama Semana Cultural, que está más cerca del ámbito incultural (no se si esa palabra existe pero me la invento...) Una de las actividades constaba en que un grupo de chicas de entre los 10 y 14 años (Creo) tenían que hacer una coreografía diseñada por una "bailarina" que resultó ser familiar de los que organizaban esta "Semana Cultural"... Bueno, esta entrada no es para criticar la profesionalidad de los organizadores, para eso tengo un libro. 

Esta "bailarina" hizo con las chicas una coreografía de la canción "Danza Kuduro" (hace años ya de esto ¿eh?) tenían un vestuario totalmente normal, un tutú tipo Claire's de colores flúor, creo que llevaban leggins y una camiseta negra. Se tenían que hacer una coleta y maquillarse todas iguales... 

Bueno, pues una amiga y yo, que conste que sin mala intención, con el afán colaborativo que nos caracteriza decidimos ayudar, sin decir nada nos llevamos a mi casa a tres de las chicas y las peinamos y maquillamos pues genial, la verdad es que quedaron guapísimas porque mi amiga es una maquina maquillando.

Se fueron todos y me quedé yo sola en casa, me duché, me arreglé un poco (lo típico), salí y cuando me encontré con mi amiga, me contó que la "bailarina" había montado en cólera por los peinados y los maquillajes que habíamos hecho, que tenían que ir todas iguales y que nosotras no éramos nadie para hacer los que nos diese la gana. 

Ahí voy yo... Con una mala leche que me recorría todo el cuerpo, pero fui con muy buena cara, entré a donde estaban y lo primero que me dijeron tres mujeres MAYORES fue "Aquí no puedes estar", claro, siendo un lugar del pueblo y público tengo derecho a entrar, rebozarme por el suelo y lo que me de la gana. Haciendo caso omiso de lo que esas me decían fui a hablar con la "bailarina" con la mayor educación posible, la dije que solo intentábamos ayudar, la chica (que era de nuestra edad, 17 años...) se puso como un basilisco y no paraba de gritar "QUE SE VAYAAAAAA!!!!!!!" ¿Qué hice yo? Cogí a una de las chicas a las que habíamos maquillado y la dije que se dejase la cara como la tenía que no se quitase ni un  poco de maquillaje que iba perfecta. La bailarina vino por detrás y me empujó, yo cogí una barra roja de labios y la dije "A que te pinto los vestidos" (Que estaban todos colocaditos encima de sillas) a la "bailarina" se la cambió la cara por completo y me dijo mucho más calmada "por favor que no son míos" claro, todo pareció calmarse por un momento. 

Entonces vinieron las mujeres MAYORES con un señor al que yo conocía muy bien, venían con la intención de echarme del sitio y recuerdo perfectamente que una de las mujeres me dijo:

-SI ESTAS EN UNA OBRA DE TEATRO Y EL DIRECTOR QUIERE QUE TE CORTES EL PELO, PUES TE LO CORTAS. 

Claro ante esta declaración tan profunda y madura, yo sólo pude responder un "OK" mientras mi interior estaba por los suelos muriéndose de risa, mientras tanto la "bailarina" ni se acercaba y sólo decía "¡¡QUE SE VAYAAAAAA!!" (es que lo recuerdo como si hubiese sido hace dos minutos). Me di la vuelta y me fui muriéndome de risa por lo absurda que había sido la situación. 

Cuando haces algo con buena intención, te equivocas y encima vas a disculparte, si además te tratan como si fueses un monstruo (lo digo por el "que se vayaaaa!!!!!") pues sólo te queda dar la situación por imposible, porque con histéricos es imposible tratar y más si son personas con las que no guardas ningún tipo de afecto. 

ATorres. 

(El verano pasado yo intenté colaborar con la causa "Semana Cultural" haciendo unos talleres de teatro, lo dije en Mayo y me dieron el visto bueno, como tenía el verano libre pues empecé a preparar ejercicios y adapté una obra. Dije muy claro que "para todas las edades a partir de 14 años" a la organización se la sopló y puso de 3 a 14 años ¿perdón?... Dije que para todo el verano y a la organización se la sopló. El primer día que era el taller estuve esperando a los niños que se habían apuntado según la organización eran muchos, estuve esperando cerca de una hora. Esa misma tarde mandé un correo pidiendo explicaciones porque no entendía si tantos niños se habían apuntado porqué ahora iba la cosa tan ¿floja? Me dijeron que los niños pensaban que solo era la "Semana Cultural", además uno de los miembros de la organización no se encontraba en el pueblo y yo no tenía forma de entrar en el sitio donde se iban a hacer los talleres ¿vergonzoso no? AL final ni taller ni nada. 

Mi idea era hacerlo para personas mayores, (para niños también, pero no a partir de 3 años!!!!!!) el caso es que durante esta "Semana Cultural" muchísima gente me preguntó eso de "¿no ibas a hacer un taller de teatro? me habría gustado apuntarme" todos los que me lo preguntaban tenían más de 40 años... Lo primero que se me ocurrió decir fue "díselo a la organización, ellos prefirieron de 3 a 14 años cuando yo dije a partir de 14 años". Por eso digo que es algo más parecido a INCULTURAL... 

Claro después de semanas de trabajo que todo quede en humo pues te deja un poco hasta las narices y sin ganas de volver a proponer algo, esto me pasa por mi afán colaborativo...) 

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